Con una finca cerrada de 16.597 m², garantiza privacidad y tranquilidad, a pocos minutos de la playa. Distribuida en tres plantas, dispone de 6 habitaciones con posibilidad de ampliar a 8, llenas de luz natural gracias a sus ventanales, que realzan la belleza de la piedra y la madera original. El interior destaca por su decoración cálida y elegante, con muebles de castaño y un gran comedor con capacidad para 25 personas, ideal para reuniones y celebraciones. En el exterior, la finca vallada ofrece garaje independiente, amplios espacios para huerto, jardines o actividades al aire libre, combinando el encanto de la vida rural con la comodidad de estar cerca del mar