La vivienda principal dispone de cinco dormitorios, uno de ellos en planta baja, y cuatro baños, con espacios amplios y muy cómodos para el día a día: varios salones, comedor con chimenea, cocina grande, porche, terraza y un gran balcón en la planta superior.
La finca tiene mucho peso dentro del conjunto. Además del terreno, conserva elementos tradicionales como el hórreo, el lagar, el lavadero y la fuente, todos ellos restaurados. También dispone de manantial, dos estanques y distintas zonas exteriores muy aprovechables.
El pajar, distribuido en dos plantas, es probablemente uno de los elementos con más potencial de la propiedad, ya sea como casa de invitados, segunda vivienda o como parte de un proyecto turístico.
La ubicación también suma bastante. Está muy cerca de Melide, bien conectada con Santiago y su aeropuerto, y dentro del entorno del Camino de Santiago.
Es una propiedad que puede funcionar muy bien como vivienda familiar, pero también encaja especialmente bien para alguien que quiera desarrollar una casa rural o un pequeño proyecto de alojamiento con varias unidades.