La vivienda se distribuye en tres plantas y cuenta con 5 habitaciones y 4 baños, además de amplias zonas de estar y un salón especialmente luminoso con mirador directo al mar. Las dos terrazas principales se orientan también hacia la costa, aprovechando una de las grandes virtudes de la propiedad: prácticamente toda la casa vive mirando al mar.
La finc, está completamente cuidada y ofrece privacidad, acceso directo en coche y espacio suficiente para disfrutar del exterior. La propiedad dispone además de garaje interior y garaje exterior.
La casa se encuentra en un estado excelente, con materiales y acabados de muy buena calidad, construcción sólida y una estética clásica que encaja perfectamente con su entorno.
Una propiedad difícil de repetir por ubicación, vistas y cercanía real a la playa: salir de casa y estar andando junto al mar en apenas un minuto.