Casa de planta baja en Cervo, cómoda, amplia y con el mar prácticamente al lado, en un entorno rural de los que cada vez cuesta más encontrar. Una propiedad con mucho espacio, muy funcional y con una parcela espectacular para disfrutar de tranquilidad, jardín y costa en el día a día.
Cuenta con cuatro habitaciones y tres baños, con una distribución muy cómoda y pensada para disfrutarla de verdad. Es una casa práctica, acogedora y muy fácil de vivir, perfecta tanto para vivienda habitual como para escapadas.
Además, la parte inferior está totalmente diáfana, lo que le da un valor añadido enorme, ya que se puede aprovechar para muchísimas cosas: garaje, zona de ocio, almacenaje, gimnasio o cualquier espacio extra que se necesite.
Todo ello en una finca de 2.000 m², un espacio perfecto para disfrutar del jardín, de reuniones al aire libre o simplemente de la tranquilidad de una ubicación privilegiada, muy cerca del mar.