Situada en Abadín, en un entorno natural totalmente privado, la finca supera los 19.500 metros cuadrados. No tiene ninguna vivienda colindante, uno de los grandes valores diferenciales de esta propiedad. La calzada llega directamente a la casa, sin tránsito ni paso posterior, garantizando tranquilidad absoluta. A tan solo media hora de la playa, combina campo, privacidad y buena conexión con la costa.
Parte de la casa está para reformar y otra parte se encuentra a medio reformar, con trabajos clave ya realizados: ventanas nuevas, suelos nuevos y toda la instalación eléctrica renovada. Solo queda rematar y personalizar los acabados finales.